Este barrio aristocrático creció en torno al cementerio de
la Recoleta, donde yacen los antepasados de las familias argentinas
tradicionales. La zona es paseo obligado para el turista por su
variada oferta cultural y de esparcimiento, sin olvidar el cementerio, cuyos ostentosos
mausoleos fueron símbolos de alcurnia para la sociedad porteña.
La influencia parisina se ve en las elegantes avenidas Quintana
y Alvear, con sus boutiques de diseñadores de renombre y palacetes estilo francés
de principios de siglo XX. En los alrededores de la plaza Intendente Alvear se celebra
la cultura y la gastronomía. Los fines de semana, la zona se llena de gente atraída
por la feria artesanal y los espectáculos que ofrecen artistas
callejeros, el resto de los días el movimiento se concentra en el complejo de cines
Village Recoleta y los bares y restaurantes del lugar.
Las atracciones del barrio son el Centro Cultural Recoleta donde
se exhiben muestras de escultura, pintura, cine, fotografía y otras manifestaciones
artísticas, situado junto a la iglesia de Nuestra Señora del Pilar,
un monumento de estilo barroco colonial edificado en 1732.
El Museo Nacional
de Bellas Artes con su colección permanente y las muestras que se organizan
en el Palais de Glace, son opciones de interés para los amantes
del arte. Por su parte, el complejo Buenos Aires Design es un
espacio muy concurrido, con sus locales especializados en decoración y su exclusiva terraza
repleta de restaurantes y cafés.
En la Avenida Del Libertador y Agüero se encuentra la Biblioteca Nacional,
un imponente edificio diseñado por el reconocido arquitecto Clorindo Testa, rodeado
de parques. Fue construida en el terreno que perteneciera a la residencia presidencial,
hasta 1955. Los últimos en ocuparla fueron Juan Domingo y Eva Perón.
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